Imprenta
Una imprenta logra vender su vaso personalizado por internet
Son ejemplos, no clientes. Describen problemas reales que vemos todas las semanas y lo que se instala para resolverlos. No llevan nombre de negocio ni cifras de resultados: publicar el caso de un cliente exige su autorización firmada, y prometer un aumento de ventas sería prometer algo que no depende de nosotros.
Lo que pasaba
Cada persona que quería un vaso con su logo escribía por WhatsApp. Había que preguntarle cuántos, de qué color, mandarle una foto de referencia, calcular el precio a mano y esperar. La mitad no volvía a contestar, y los que sí, quedaban mezclados entre los mensajes de la familia.
Lo que más cuesta de vender por encargo no es hacerlo: es que cada venta parte de cero, preguntando siempre lo mismo.
Qué se le deja funcionando
Cargado con sus datos. Usted no tiene que subir nada.
- Su catálogo, con cada producto, sus medidas y su precio
- Pedidos por internet: el cliente elige, sube su logo y confirma
- Que le paguen por internet, sin transferencias que hay que ir a revisar
- Sus cotizaciones, armadas con los precios que ya tiene cargados
Esto suele resolverse con el plan Crecimiento, aunque el plan definitivo sale en el diagnóstico, no de este ejemplo.
Cómo queda el día a día
El pedido llega escrito: qué producto, cuántos, con qué logo y cuánto es. No hay que preguntar nada por WhatsApp para empezar a trabajar, y el que solo estaba averiguando ve el precio sin tener que escribir.
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